Un niño murió una hora después de nadar y jugar todo el día en la piscina, todos los padres deberían de saber esto.

1 month
168665 Views

Las madres siempre atendemos a nuestros niños, los cuidamos y los protegemos de todo, hacemos lo posible y lo imposible para que ellos estén y se sientan bien, pero hay ocasiones en que las cosas se escapan de nuestras manos y no podemos hacer nada para ayudarlos. La pérdida de un hijo siempre es muy dolorosa, así tenga días de nacido o sean ya adultos, un hijo siempre es un hijo y significa un doloroso golpe de la vida.

Cassandra Jackson, perdió a su hijo Jhonny de 8 años de edad, acabados de cumplir. Ambos disfrutaban buenos momentos juntos, él estaba de cumpleaños y su madre para celebrarlo le organizo una piscinada, en un lugar que estaba a pocas cuadras de su casa, durante todo el día el nado, brinco, disfruto con sus amiguitos en su cumpleaños.

Cuando iban de camino a casa, al terminar la piscinada, Jhonny estaba muy agotado y muy extraño, le dijo a su madre que tenía mucho cansancio, ella le dijo que era normal porque estuvo todo el día en la piscina jugando y que pronto llegarían a casa para que descansara.

El niño entró rápido a la casa y subió directo a su cuarto, donde aparentemente se durmió, pasaron un par de horas y la madre va a su cuarto y lo ve dormido, era lo que ella podría ver, pero al arroparlo con las sabanas, se dio cuenta que su hijo tenía espuma en la boca y lo levanto entre sus brazos y lo llevó inmediatamente al hospital y los médicos le informaron que su hijo ya había muerto.

El diagnostico que dieron los médicos a Cassandra fue muerte por ahogamiento secundario. Ella no entendía de que se trataba y los médicos le explicaron que el pequeño tragó mucha agua de la piscina y esta se fue directo a sus pulmones y que no tenía suficiente oxigeno y murió.

Por eso, es importante que los padres cuando estén con sus hijos en una piscina estén pendientes y alerta de los signos que presentan sus hijos al salir de ella, ya que el ahogamiento secundario presentasíntomas de cansancio extremo, cambios de humor y dificultad para respirar. Les recomendamos a los padres, no descuidarse cuando noten cambios extraños en sus hijos, más cuando van a una piscina.

Hablábamos de que el ahogamiento secundario podía suceder tanto en el agua del mar como en las piscinas pero que la gravedad era aún mayor en el caso de las piscinas, ya que se unía el hecho de que su agua está tratada con sustancias químicas para mantenerla limpia, como el cloro o sus derivados y estos elementos pueden ser irritantes si llegan a los pulmones y el daño que causan varía en gravedad pero puede causar hasta la muerte, ya que el cloro es uno de los mayores irritantes químicos para los bronquios. Esto no es mentira, sin embargo no son causa de un ahogamiento secundario o ahogamiento seco.

Supuestamente el ahogamiento secundario no sucedía simplemente por tragar agua (ahí el agua llega al estómago) ni tampoco por las no-siempre-bienvenidas ahogadillas, ahí los niños suelen toser un poco y expulsar el mínima agua que hayan podido absorbido sin problema y de forma rápida mediante la tos, además, en la mayoría de estos casos el agua solo suele llegar a la tráquea sin llegar a hacer un daño significativo.

Este tipo de ahogamiento se definía cuando el niño sufre un semi-ahogamiento, es decir, lo hemos sacado inconsciente de la piscina o el mar porque, efectivamente, el niño se estaba ahogando. Si el niño queda inconsciente bajo el agua, sus pulmones se llenan de agua y tras la reanimación supuestamente, aunque haya expulsado la mayoría, algo de agua podía quedar y continuar haciendo daño en el tejido de los pulmones, y con especial daño en los bronquios que se defiendían inflamándose y, también, con el líquido en los alveolos, pues bien: esto no es cierto.

¿Qué hacer después de un ahogamiento?

Que el ahogamiento secundario no exista no significa que podamos relajarnos con los niños en el agua. Los ahogamientos sí que existen y son peligrosos, obviamente.

Cuando se habla del ahogamiento seco se dice que se produce entre los siguientes 15 minutos tras el susto del ahogamiento y hasta 72 horas después, cuando parecía que el pequeño se había recuperado de ese semi-ahogamiento, en realidad esto no es cierto, ya que como aseguran los expertos si queda agua en los pulmones la tos y otros síntomas nos advertirán de este hecho.

“No hay ningún caso descrito en el mundo de un ahogamiento, que se recuperara sin síntomas, y falleciera posteriormente por ese motivo. Ninguno. Otra cosa es que se ponga eso por escrito en noticias, que es lo que ha pasado. Y las copias de unos sitios a otros, que se han difundido por todo el mundo.”

Este profesional también nos recuerda “Hay que tener claro que lo importante es que si tras la inmersión se produce dificultad respiratoria, tos excesiva, espuma en la boca o comportamiento alterado, es necesario buscar ayuda. No existe el ahogamiento seco ni secundario. Todos son consecuencias del proceso de ahogamiento.”

Como conclusión, si tras un proceso de ahogamiento el niño tiene tos excesiva, no respira con normalidad o no actúa bien tras sacarlo del agua, debe recibir ayuda médica. Si el niño queda totalmente normal y los síntomas descritos aparecen más tarde la causa es otro problema, que se deberá atender también, pero no es consecuencia del ahogo.

Te sugerimos que compartas esta información en tus redes sociales, para que otros padres conozcan esta historia y estén alerta.

fuente http://beautyuniverse.net/

loading...

Comments

error: Content is protected !!